Todo lo que asciende tiene que converger

En el último capÃtulo de la quinta temporada (”The Incident” ), vemos a Jacob leyendo este libro antes de ir a encontrarse con Locke.

Argumento
El hijo desprecia y odia las pequeñas manÃas e ignorancias de su madre, sureña de alcurnia venida a menos, y que no puede desprenderse de sus tics racistas; es claro, sin embargo, que el hijo está más equivocado, en un nivel más profundo. Flannery suele trazar malos, si asà podemos llamarlos, que se parecen a este Julian: jóvenes, relativamente cultos (pero relativamente; y -sobre todo- en más pobre sentido de la palabra), desarraigados, impacientes, hinchados de efÃmeras sabidurÃas mundanas y al mismo tiempo desconectados del mundo; tipos de desprecio fácil y caridad difÃcil (aun cuando la caridad es deber de justicia más elemental, como en este caso). En el fondo, más tontos que los tontos que desprecian.
Malos que uno puede sentir muy cerca, en suma.
Y que suelen desembocar en algo que podrÃamos llamar castigo -muchas veces desmesurado; pero que no es propiamente tal, al menos no en un sentido ejemplificador (”el que comete tal pecado, termina asÔ), ni siquiera como un castigo inmanente o como consecuencia.
El cuento está en inglés.














